(Escrito el 14 de agosto 2019)
Celedonio, no es de los que sigue en la Tele, las Series, los
Concursos, etc., por lo que cuando ve algunas de estas programaciones a veces
le sorprende. Esta vez ha sido Lazos de Sangre. Le sorprendió al
verlo y le sorprendió más al día siguiente los comentarios que escuchó de ese
Programa en la piscina.
El Programa versaba sobre la
Saga de la Duquesa de Alba. Tanto en el Programa como en la piscina, le
sorprendió escuchar el énfasis que se ponía en defender algunos de sus
herederos, expresando lo que tenían que haber sufrido y trabajado para poder
conservar sus herencias. Mantener los Palacios, fincas, etc. suponía un gran
esfuerzo. Como siempre, Celedonio, desconocedor
del objetivo de la TV al hacer estos programas, reflexiona.
Desconoce totalmente el origen
de esas fortunas, de cómo se consiguieron y a cuánto ascienden. Lo que se
pregunta es: ¿Hay que compadecer a uno que ha nacido en la abundancia, que ha
tenido a su disposición todos los medios necesarios para conseguir la formación
que desease y que ahora lo que pretende es mantener ese patrimonio?
Aunque comprende algunas de esas
cosas, no le cabe en la cabeza que sea tema de admiración, ni que la TV las
divulgue, mucho menos en estas épocas de crisis, de paro, etc. ¿No sería más
propio presentar otros temas? Ignoro si también se hacen.
En contraposición a este que
expongo ¿no sería más interesante ver cómo se inició y evolucionó la empresa Mercadona?
Una persona que vemos todavía con una buena salud, ha sido el creador de una
empresa que presta servicio por todas
partes y que ha creado una gran cantidad de puestos de trabajo. No sé sus
orígenes, si era ya muy rico cuando empezó, o si lo fue creando a pulso. Para Celedonio, al menos sería interesante conocer
sus orígenes, cómo empezó y como ha sido su expansión. Partir de cero o desde
muy abajo y crear todo lo que vemos tiene mucho más mérito que ser heredero de
una gran fortuna que se la encontró.
Similar a éste podría ser el
caso del gallego Amancio Ortega, que todavía vive y podríamos conocer cómo llegó
a desarrollar y mantener ese gran negocio textil, que todos conocemos.
No cabe duda que por el hecho de
haber triunfado, tienen ya sus críticos. Pagan sueldos basura, no pagan
impuestos, etc, son cosas que se oyen. Pero el pago de los impuestos ¿no tiene
que ser obra de control de los
Gobiernos? ¿Están legislados? ¿Los eluden? ¿Por qué se consienten?
Siempre pensé que la TV tenía
que tener un objetivo de entretenimiento, educativo, etc, pero no siempre
muestra cosas positivas. Para Celedonio
sería mucho más ilustrativo los casos que cita, como otros muchísimos que hay y
que son verdaderos ejemplo. Recordemos simplemente, algunos de los que en su
día tuvieron que emigrar del medio rural sin formación alguna, encontraron un
puesto de trabajo, formaron una familia, se pagaron una vivienda aunque
modesta, sacaron adelante a sus hijos y
hoy tras jubilarse vuelven a veces por el pueblo con la cabeza alta. Son otros
ejemplos de tantos y tantos que triunfaron en la vida.
En los espacios televisivos,
podrían sacar a algunos de estos, que sin dudad tienen un valor mucho mayor,
que estos que nos presentan como administradores de grandes fortunas, que nada
hicieron por formarlas, pues se las encontraron ya hechas. Posiblemente Celedonio está equivocado, pero al menos
quiere expresar lo que siente.
Próximo tema: Desde mi encierro (01)
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