viernes, 30 de junio de 2023

A veces, me gusta soñar


(Escrito el 10 marzo 2022)

 

Al estar tranquilo en casa

o sentado en el sofá,

a veces no pienso en nada

yo diría que es soñar,

como soy de tierra adentro

nunca sueño con el mar,

no es que el mar no me agrade

es que al no haberlo vivido

poco hay que recordar.

 

Con esto que te recreas

yo creo que lo he vivido,

y por eso te detienes

sobre todo si hay río.

Piensas en aquellos montes

que has visto y andado,

y en aquellas grandes sombras

que a tu cuerpo le han dado.

 

Sueñas, piensas, con el agua

que cae por la cascada,

con el ruido que ella hace

sin que te moleste nada.

No oyes conversaciones

no se escucha ningún grito,

a lo sumo solo oyes

que canta algún pajarito.

 

Eso es paz, en lo que piensas

y deseas no se acabe,

¿cuánto rato estás soñando?

eso muy pocos lo saben.

Con lo fresco que allí estás

se te pasa el ratillo,

sobre todo si en el agua

descubres al pececillo.

 

Sin querer quieres contar

los pececillos que hay,

pero no puede ser

unos vienen y otros van.

Y sin pensar más en ello

una cosa va a pasar,

el frescor que tiene el agua

tú lo quieres bien probar

y para conseguir esto

te tienes que descalzar.

 

Que fresca está al principio

que buena te va a saber,

y aunque tú saques el pie

pronto lo vas a meter,

que haya cosas mejor que estas

no es fácil de comprender.

 

Y cuando termino el sueño

creo que es realidad,

por eso en cuanto pueda

un paisaje como este

prometo ir a buscar.

 

Próximo tema: Mejorando la Campaña

 

 

sábado, 24 de junio de 2023

Y me pregunto ¿por qué?


(Escrito el 4 marzo 2022)

 

Conforme pasan los días

lo que pasa no lo sé,

por eso yo me pregunto

y todo esto ¿por qué?

Voy dos días a gimnasia,

los que estamos en mi grupo

unos veinte pueden ser,

la mayoría mujeres

hombres somos solo tres

y ante este gran desfase

me pregunto ¿y por qué?

 

Voy también a clase el jueves

el tema es muy bonito

de los trece asistentes

de hombres yo solo asisto.

Es muy raro no lo dudo

la causa cual puede ser

por eso yo me pregunto

y todo esto ¿por qué?

 

En Senderismo es lo mismo

los sábados al andar,

el desfase con mujeres

resulta que es igual.

Muchos días los que vamos

superan los veinticinco,

casi todo son mujeres

hombres somos cuatro o cinco.

Y ante este panorama

me pregunto otra vez

que haya tantas mujeres

¿me puedes decir por qué?

 

Si repasas otros Cursos

u otras actividades

el porcentaje es el mismo

el que hemos citado antes.

En los bailes, en las charlas,

en todas las reuniones,

las mujeres que asisten

les gana a los varones.

Y entre todas estas cosas

algo común debe haber

¿será porque tienen ganas

muchas más por aprender?

esa será una razón

por eso yo me pregunto

y todo esto ¿por qué?

 

De todas las que conoces

las hay de todas maneras,

unas viudas, separadas,

hay casadas y  solteras.

Con todo esto que veo

lo resumo ahora mismo,

a todos actos que voy

domina el feminismo.

 

Próximo tema: A veces me gusta soñar

 

 

sábado, 17 de junio de 2023

¿En qué ellos pensarán?


(Escrito el 7 octubre 2021)

 

Los que nacimos en pueblo

y estuvimos varios años,

ahora cuando eres viejo

de cosas nos acordamos,

y cuando piensas en otros

que nacieron en ciudad

te preguntas muchas veces

¿en qué ellos pensarán?

 

Recordamos a los montes

que muy cerca allí teníamos,

nos acordamos del río

y lo bien que lo pasamos.

Como otros no lo vieron

en su mente no estarán

y te viene al pensamiento

¿en qué ellos pensarán?

 

Pensamos en nuestros padres,

los trabajos que se hacían,

en los campos que sembraban

y los ganados que había,

por eso viene a tu mente

cosas que llegan y van

lo que esto no conocieron

¿en qué ellos pensarán?

 

Recuerdas cuando segaban

y en las eras se trillaba,

cuando ibas a la huerta

y patatas arrancar

si nunca ellos lo vieron

¿en qué ellos pensarán?

 

Cuando llegaban las fiestas

veías a los mayores

comer, beber, disfrutar

y las jotas cantarán,

si eso no conocieron

¿en qué ellos pensarán?

Lo que yo pienso lo digo

y así todos, lo sabrán,

al ser ellos diferentes

me gustaría saber

¿en qué ellos pensarán?

 

Cuando el ordenador te pide

que le pongas contraseña,

le doy los nombres del pueblo

que muchos extrañarán,

por eso a veces pienso

sino saben nombres de esos

¿qué contraseñas pondrán?

 

Próximo tema: Y me pregunto ¿por qué?

 

jueves, 8 de junio de 2023

Compro oro


(Escrito el 26 enero 2022)

Supongo que de siempre habrá existido este tipo de establecimientos que se anuncian con este título, pero pienso que en los últimos años por los que veo, creo que han proliferado.

Cuando los negocios se multiplican piensas que en ese tema hay dinero a ganar, por lo que las transacciones de venta de oro se han debido de incrementar. Pero ¿quién es el cliente que acude a ellos?

Siempre han existido personas que buscaban destacarse de las demás y para ello el uso de la joyería era un método. La gente se fijaría en aquello que llevaba, al menos eso pensaría. Unas veces, el adquirirlas no le suponía ningún esfuerzo económico, pero otras quizá hasta se llegase a endeudar por tenerlas. Las ventas a plazos existían.

No cabe duda que esta adquisición se haría entre personas relativamente jóvenes y de mediana edad, pero los años pasaron, los  gustos cambiaron, a ella ya no le sientan bien, ni puede lucirlas y se plantea ¡para qué las quiero! ¡A venderlas!

Si la adquisición no le costó ningún sacrificio está bien, pero ¿qué pensará aquella que en sus años jóvenes se endeudó para adquirirlas y ahora las vende por necesidad? ¿Qué ventajas le reportaron?

Los que buscaron en el oro un refugio para la inversión de su capital, no creo que sean los que ahora visitan estos establecimientos para venderlo por si ha subido. Habría y habrá otros métodos de conservarlo y negociarlo.

En la situación actual, no se si las joyerías estarán en crisis, ya que los tiempos no parecen ser favorables. No hay tantas fiestas, ni tantos participantes en las mismas. Si la economía no la tienes desahogada no parece muy lógico tener este tipo de gastos.

No se si durante la pandemia, están utilizando menos joyas las presentadoras y participantes de la Televisión. Hay veces que parece que sí. Es una forma mejor de conectar con el televidente. No he sido nunca admirador de las que llevan muchas joyas. No creo que sean necesarias para andar y destacar en la vida. Hay cosas mucho más bonitas que puede aportar una persona.

Por no tenerlas, ni desearlas, no espero entrar en esos establecimientos que se anuncian con el título de esta reflexión.

Próximo tema: ¿En qué ellos pensarán?

 

 

sábado, 3 de junio de 2023

A la manta


(Escrito el 4 agosto 2021)

 

No me refiero a la manta

que en nuestra cama tenemos

recuerdo a esa suelta

que poco caso le hacemos,

es la que a ratos perdidos

y con lanas de colores

nuestras mujeres hicieron.

 

Siempre la manta es noticia

y por eso le cantamos

ahí van esas dos jotas

que a veces las escuchamos.

 

Tendí la manta en el campo

y se me llenó de flores

bendita sea la madre

que parió a los labradores.

Ya sé que estarás durmiendo

tapadica con la manta

diciendo pa tus adentros

quién pillara a ese que canta.

 

En muchos coches no falta

en maletero va ella,

que la pones de mantel

u otro uso cualquiera.

Ves mantas en las praderas,

a veces hay un montón,

que taparán a los chicos

o te das un revolcón.

La manta que más estimo

y que la debo cuidar

es la que tengo en mi casa

muy cerquita del sofá.

Al terminar de comer

la siesta me voy a echar

con esa manta preciosa

la tripa voy a tapar.

 

A veces no es taparte

más parece enroscar

y ayudado de un cojín

tapadico estarás,

y aunque no puedas dormir

calentito tú así

pensarás y soñarás.

 

En invierno es necesario

no te vayas a enfriar

pero a mí en el verano

me apetece casi igual.

 

No te digo ya otros usos

que a la manta se le daba,

al montarte en los machos

una manta sobre el lomo

te gustaba y te agradaba.

 

Próximo tema: Compro oro

sábado, 27 de mayo de 2023

Cuando se acerca el final.


(Escrito el 19 abril 2021)

Se dice, que uno tiene que estar contento si al final de su vida ha plantado un árbol, ha tenido un hijo y ha escrito un libro. El árbol no lo planté por no tener un terreno en propiedad, pero por el trabajo que tuve de alguna manera colaboré en la plantación de muchos de ellos, los vi crecer y ayudé a cuidarlos. Hijos tuve 3 y aunque el libro no lo llegué a publicar, sí que escribí bastante y lo tengo guardado de una forma ordenada para que puedan leerlo los que vienen detrás. Con ese planteamiento inicial, puedo decir que estoy contento.

Lo que pasa es que cuando has ido escribiendo de cosas variadas, nunca te has hecho el planteamiento de darlas a conocer, sino que vas escribiendo y guardando sin más y aunque no las tengas amontonadas, nunca te hiciste la idea de que se convirtiesen en libro y ni el temario, ni muchas veces la redacción están acordes con ese fin.

Estoy contento con las que he agrupado en un Cuadernillo bajo el título de “Recordando a mi pueblo”. Son pasajes y comentarios de la vida cotidiana que se venía haciendo por aquellos lugares. Muchos de los lectores ya ni lo conocieron, pero no lo ponen en duda de que todo aquello existió. Yo siempre defendí que estas cosas de hace 80 ó 100 años tienen que entrar a formar parte de la Memoria Histórica y no debía escatimarse tanto su divulgación.

Contento estoy también con pasar a papel las 650 semanas de Reflexiones de Celedonio. En el Blog, aunque esté colgado en Google no es fácil acceder a cada una de esas semanas. No dicen nada nuevo, pero sí que te gusta haber participado y dado a conocer algo como tú lo ves. No sacas ninguna conclusión, pero sí que da pie a muchos interrogantes.

Los Comentarios a los Amigos y Compañeros ahí quedan. Muchos escritos están hechos en momento felices y todos estábamos alegres. Los hay también de despedida y tristes. De todo hay en la vida. Siempre oí que una persona no termina ni cuando se jubila, ni cuando fallece, termina cuando se olvida. Aquellas personas a las que les escribí nunca las podré olvidar. Cualquier día las puedo recordar al leer lo que un día les decía.

De Temas de Trabajo, lo que recogí de Otros Autores, de Temas Familiares, etc ¿cómo no recordarlos? A veces te devanas los sesos para fijar una foto que te aparece de dónde era. El escrito él te lo dice, máxime si le pusiste fecha.

¿Cómo olvidar las Crónicas escritas y distribuidas entre los compañeros del Senderismo?  A esta fecha han sido un total de 220.

Las Colaboraciones en otras publicaciones también quedan recogidas, Eso también te estimula y te hace reflexionar.

Si el final llega cuando sea y también el momento que lo de escribir o mirar en el ordenador no te sea fácil hacerlo, quizá echar un vistazo a todos tus escritos sea una forma de matar el rato.

Contento con lo que he escrito y más contento aún por haberlo impreso y guardarlo ordenado. Quizá pueda servirle también para algún otro.

 

Próximo tema: A la manta

 

sábado, 20 de mayo de 2023

Lenguaje fino


(Escrito el 10 mayo 2021) 

Un compañero de trabajo me contaba hace muchos años, que en su pueblo al igual que en otros muchos  de  España, las chicas y jóvenes se iban a la capital, principalmente a servir. Cuando pasado un tiempo volvían al pueblo a las fiestas, a ver  a la familia, etc. muchas de ellas las encontraban muy cambiadas. El corte de pelo y el peinado, los vestidos que llevaban, etc. las hacía ya diferentes a cuando marcharon. En general estaban de mejor ver e iban perdiendo la rusticidad original.

Algunas de ellas intentaban exteriorizar ese cambio sobre todo hablando. Ya traían otras palabras poco escuchadas habitualmente en el pueblo. Una de ellas me decía que al saludarla quería ser tan fina en la contestación que al preguntarle ¿qué tal? Te contestaba ¡bien y ti!

En otra ocasión el que se fue era un mozalbete y tardó varios años en volver. Cuando lo hizo era en verano en la época de la trilla. Extrañaba todo lo que veía por el pueblo como si no se acordase de nada de lo que había visto y aprendido mientras estuvo en él. Tal es así que a su padre le tenía muy preocupado, pues pensaba que habría podido tener una pérdida de memoria o alguna enfermedad que no llegaba a comprender.

En la era le preguntaba: ¿y esos animales que dan vueltas y vueltas? Hijo mío son las caballerías que están trillando. ¿Y ese palo largo que llevas en la mano con esos pinchos? Eso es la horca le contestaba su padre. Pero ¿no te acuerdas? Y así sucesivamente. Al pasar por la orilla del pajar estaba el rastrillo derecho y recostado contra la pared. Quiso preguntarle a su padre que era eso y al pisarle las púas, el mango se le volvió hacia él y le pegó un golpe en la cabeza. Entonces exclamó: me cago en el rastrillo del …… Al oírlo, su padre se tranquilizó.

Próximo tema: Cuando se acerca el final